Cueva de Las Chimeneas fue descubierta, en 1953, por un equipo de camineros de la Diputación Regional, quien realizaba, bajo la dirección de A. García Lorenzo, la carretera de acceso a las cuevas de El Castillo y La Pasiega. Fue publicada, en 1956, por J. González Echegaray. En el vestíbulo primitivo aparecieron algunos sílex, poco característicos, y restos de una inhumación de la Prehistoria Reciente. Tiene varios paneles de grabados tipo macarroni en la zona próxima al vestíbulo primitivo, con algunos animales y motivos no figurativos. Más al interior aparece un gran panel de macarroni y otras figuras aisladas. El conjunto de pinturas negras se sitúa en el fondo de una sala, y en las pequeñas galerías contiguas aparecen representados animales y signos cuadrangulares. Los grabados han sido realizados con la técnica de macarroni, con la única excepción de un bóvido que tiene los cuernos incisos. Los cuadrúpedos son muy sencillos, y representan generalmente uros, cérvidos y cápridos. El primer panel de pinturas negras presenta signos cuadrangulares realizados en negro. En las pequeñas galerías cercanas están representados ciervos de gran tamaño y una cabeza de caballo. El conjunto, encuadrable estilísticamente en el estilo III de Leroi-Gourhan, del Solutrense, ha sido datado, sin embargo, en el Magdaleniense. Dos figuras (un ciervo y un signo) han sido fechadas por Carbono 14 en 13.940 y 15.070, respectivamente.



